Para cuidar nuestras alpargatas,
como se merecen, es importante
saber que no todas son iguales

Clásicas/bajas y destalonadas

(confeccionadas, exclusivamente, con yute y lona de algodón)

Todas las demás

(en su confección, además del yute y el algodón, se emplean otros materiales para la elaboración de las cuñas, el almohadillado del piso...)

Lo primero: ELIMINAR los PREJUICIOS

PASOS a seguir para LIMPIAR las ALPARGATAS

Las alpargatas tienen ya muchos años de existencia. 

Y, en todo este tiempo, los prejuicios han anidado a su vera.
   
  Algunos:
   
        
             

       
1.- Las alpargatas NO se pueden MOJAR.


     
2.- Si (por una desgracia) llegaran a mojarse, el esparto se inflaría, las alpargatas se pudrirían y olerían muy, muy mal.

   
           
3. ¿Lavadora?; jajajajajajajaja...

1.- Equiparnos con los elementos necesarios

      • dos trapos secos
      • un cepillo de uñas
      • jabón neutro
      • agua templada

             
                             
                                     

               

2.- Colocar uno de los trapos en el interior de la alpargata para evitar que se moje.


3.- Añadir un poco de jabón sobre el cepillo humedecido y frotar con él, tanto la loneta como el esparto.


4.- Con el otro trapo, este ligeramente humedecido, retirar todos los restos de jabón que hayan podido 
quedar en la alpargata.


5.- Repetir la operación hasta que no quede nada de jabón en la alpargata.